El futuro de la seguridad web se llama SASE

En los albores de 2022, SASE causa sensación, un concepto acuñado por Gartner que determina un cambio paradigmático de la seguridad en los sistemas corporativos que han trasladado sus sistemas a la nube y se enfrentan a un nuevo escenario con muchas aristas.

SASE parte de la premisa de que un mundo centrado en la nube precisa un modelo actualizado para la seguridad y las redes. Aglutina un conjunto de servicios de seguridad y de red interconectados que permiten a los usuarios el acceso a la nube al tiempo que supervisan sus actividades, sus dispositivos y las aplicaciones que utilizan, de modo que los datos puedan estar protegidos en todo momento.

Es un hecho demostrado que este cambio de las reglas del juego favorece a la rentabilidad de las compañías. Cada cuatro de cinco empresas europeas reconocen haber obtenido un sensible ahorro de costes utilizando la seguridad en la nube a cambio de los dispositivos heredados, y se reducen por añadidura los requisitos de ancho de banda. Una reducción de costes que proviene de la eliminación del hardware y appliance, incluidas VPN, así como del reemplazo de los costosos cortafuegos por el de firewall as a service.

Y su éxito reside en ser un enfoque integral de la seguridad

Pero la mayor reducción de costes viene más de la prevención: según Ponemom, el ‘roto financiero’ por una vulneración de datos está estipulado en 3,86 millones de dólares, a lo que hay que añadir el daño reputacional e impacto negativo en la confianza del mercado.  En cualquier caso, SASE es un negocio prometedor y cuenta con serios aspirantes a conquistarlo, como HPE Aruba, Sonicwall o Cisco. Gartner, en su hoja de ruta de SASE, estima que el valor de mercado de SASE será de 30.000 millones de dólares en 2024.

El mismo analista sostiene que “para 2024, el 30% de las empresas adoptarán capacidades de SWG, CASB, ZTNA y firewall como servicio para sucursales del mismo proveedor, frente a menos del 5% en 2020”.

SAS, va mucho más allá de un gateway de seguridad web (SWG) cuya misión era controlar el acceso y defenderse de las amenazas; SASE también incluye las aplicaciones, los servicios en la nube, la protección de datos y la prevención de la pérdida de datos. Resulta solo eficaz cuando sus políticas y su aplicación se encuentran en el extremo, junto al lado de los usuarios, aplicaciones y dispositivos.

Y su éxito reside en ser un enfoque integral de la seguridad. Su impacto se ve potenciado por su capacidad para desarrollar el contexto sobre los usuarios, los datos y las aplicaciones, incluidas las API.

 

 

 

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