La sostenibilidad marca el futuro de las compañías

Si algo nos ha enseñado la pandemia es la fragilidad de la realidad que vivimos y la facilidad con la que todo puede cambiar de un día para otro. Tras adaptar el modelo de negocio de las empresas, y de vida de las personas, al contexto marcado por la Covid, la preocupación de las compañías por la sostenibilidad y el medio ambiente se vuelve mayor, si cabe, y retorna a ocupar un puesto de preferencia en las agendas corporativas. La reducción de la contaminación lleva relativamente poco tiempo atrayendo el foco de las organizaciones, pero ya ha reflejado beneficios en cuestión de ahorro energético y nuevas oportunidades de negocio perdurables, por no hablar de los efectos positivos a largo plazo.

Según el IBM Institute for Business Value (IBV) realizada a más de 14.000 consumidores de nueve países, de entre los que se encuentra España, Nueve de cada diez consumidores han cambiado su percepción de la sostenibilidad a raíz de la pandemia y se encuentran más comprometidos con la causa. Concretamente en nuestro país, un 61% de consumidores está dispuesto a cambiar sus hábitos de consumo para ayudar a reducir el impacto negativo sobre el medioambiente; un 29%, cree que sus hábitos de transporte impactan en gran medida en el cambio climático y un 31%, trata de elegir métodos de transporte más sostenibles.

Impacto en las inversiones personales

El estudio de IBM señala que casi la mitad (48%) de las personas encuestadas que invierten ya tienen en cuenta la sostenibilidad medioambiental en sus carteras de inversión y otra quinta parte (21%) afirma que probablemente lo hará en el futuro. Por otra parte, al 71% de encuestados a nivel global les resultan más atractivas para trabajar las empresas que son medioambientalmente sostenibles.

 Al mismo tiempo, el 59% de las personas que invierten esperan comprar o vender participaciones en el próximo año basándose en factores de sostenibilidad medioambiental. En España, un 43% cree que el cambio climático supone un riesgo financiero a la hora de hacer inversiones.ño basándose en factores de sostenibilidad medioambiental. En España, un 43% cree que el cambio climático supone un riesgo financiero a la hora de hacer inversiones.

Al 71% de encuestados a nivel global les resultan más atractivas para trabajar las empresas que son medioambientalmente sostenibles

Estrategias que abren el camino

Uno de los planes de sostenibilidad más ambiciosos es el de la compañía Microsoft, que pretende eliminar mayor cantidad de carbono de la que emite actualmente para 2030, esto es, ya no alcanzar emisión cero de carbono, sino negativa. “Mientras que el mundo necesitará llegar a neto nulo, aquellos de nosotros que podemos permitirnos el lujo de movernos más rápido e ir más lejos deberíamos hacerlo”, ha dicho Brad Smith, presidente de Microsoft.

Para 2030, Microsoft eliminará sus emisiones de carbono, tanto las emisiones directas como las de toda la cadena de suministro y de valor; y para 2050, la compañía eliminará del ambiente todo el carbono que ha emitido ya sea de manera directa o por consumo eléctrico desde que fue fundada en 1975. Este plan se financiará, en parte, a través de la expansión de la tarifa interna de carbono de la compañía, en vigor desde 2012 y aumentada en 2019, para comenzar a cobrar no sólo emisiones directas, sino aquellas de las cadenas de valor y de suministro.

Fuente: Microsoft.
Fuente: Microsoft.

Otras compañías que ya han hecho público el compromiso de reducir la huella de carbono mediante al reciclaje y la reducción de la producción de residuos en la fabricación de sus productos son Dell Technologies, Coca-Cola, BMW, Toyota, la compañía hotelera Hilton, Alaska Airlines, Disney, Starbucks y Domino’s, entre muchas otras.

En España, un 43% cree que el cambio climático supone un riesgo financiero a la hora de hacer inversiones

Un compromiso con un enfoque holístico

Para alcanzar los objetivos de responsabilidad social corporativa que se están marcando las empresas para con el medio ambiente, tienen que basar su estrategia en una serie de principios compartidos por todos sus empleados y su ecosistema de partners, diseñando un plan integral que traslade las ventajas a sus propios clientes.

Un ahorro energético, y por tanto de costes, que acabe revirtiendo en la cuenta de resultados de la compañía se traduce también en un ahorro de costes para los clientes. Y una compañía comprometida con el futuro de la sociedad que contribuimos a crear solo puede generar lazos sólidos y confiables con sus socios y clientes.

En cuanto a tecnologías, la cloud se ha alzado como una de las grandes habilitadores de la lucha contra la contaminación. No en vano, IDC pronostica un crecimiento medio anual de la nube de más del 17% en los próximos años, con una facturación de 2.790 millones de euros en 2022 y llegando a suponer más del 35% del total de la facturación TIC.

Responsabilidad, enfoque científico, inversión en nuevas tecnologías, transparencia y efectividad son los elementos clave en torno a los que tienen que girar un plan de sostenibilidad a la altura del mundo en el que vivimos.

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