Sanidad: despegue en vertical de la adopción de cloud

La crisis sanitaria originada por la Covid-19 y sus consecuencias han causado una digitalización a marcha forzada del sector sanitario a nivel mundial. Las nuevas tecnologías han ayudado a los profesionales a cumplir con las recientes necesidades que iban surgiendo, y a seguir ofreciendo el mejor cuidado y servicio posible dentro de las nuevas circunstancias. 

La aplicación de estas tecnologías ha sido muy variada, desde el incremento en el uso de la telemedicina y el telediagnóstico, hasta las aplicaciones de inteligencia artificial y machine learning para sacar el máximo provecho a todos los nuevos datos que se han ido generando.

Para afrontar todo esto, el sector ha dado un salto significativo a la nube, la cual está ganándose significativamente la confianza de los profesionales sanitarios. Invertir y adoptar el modelo cloud en el sector sanitario ha permitido que se agilice el flujo de la información, que se fomente la colaboración entre plataformas y que se aumente el control y la seguridad sobre los datos médicos. 

El volumen de datos no para de crecer, y cada vez es más clara la necesidad que hay de compartir las conclusiones generadas por estos datos entre todos los integrantes que conforman la industria sanitaria (gobierno, farmacéuticas, proveedores de tecnología médica). Los proveedores han visto clara esta necesidad y se han puesto manos a la obra para ofertar plataformas abiertas y colaborativas, enfocadas a la interoperabilidad de la información, sin olvidar nunca la sensibilidad y necesidad de protección de muchos de los datos tratados. 

La salud digital no ha sido únicamente útil a la hora de obtener diagnósticos telemáticos o tratamientos más precisos e individualizados, si no que ha demostrado ser fundamental para frenar esta pandemia. Gracias a las apps de rastreo, la telemedicina o la digitalización de los tramites burocráticos, que ha liberado tiempo para otras tareas y el análisis detallado de datos, la digitalización se ha constituido como la principal barrera capaz de hacer frente a esta y a futuras crisis sanitarias, creando un sistema eficaz, resolutivo, ágil, seguro y capaz de predecir nuevas pandemias. 

Sin embargo, no podemos olvidar que este desarrollo ha sido desigual, tanto a nivel de países como a nivel poblacional. No todos los estados cuentan con los recursos necesarios para poder invertir en tecnología, y son precisamente aquellos que han demostrado un músculo tecnológico e inversor mayor, como las potencias tecnológicas asiáticas, los que han podido capear mejor la crisis. Y, a nivel poblacional, no todo el mundo cuenta con los medios para poder acceder a estas aplicaciones e infraestructura, por lo que va a tener que haber un esfuerzo conjunto para solucionar todos estos puntos en un futuro.

 

 

IBM, por una sanidad más eficiente

Las soluciones IBM Cloud e IA pueden ayudar a las organizaciones a adaptarse a las necesidades actuales y futuras gracias a una nube segura y flexible, y con servicios digitales para movilidad, virtualización, colaboración y soporte. Además, con un enfoque de nube híbrida abierta, las instituciones sanitarias pueden dar el paso a la transformación de sus sistemas de TI para enfrentar los desafíos futuros. Mercedes Sánchez, responsable de desarrollo de negocio de IBM Cloud en Tech Data, asegura que "quienes trabajan en la salud cumplen un papel esencial". Y que, en este contexto, "IBM, consciente de su importancia, trabaja para que las organizaciones sanitarias puedan obtener más conocimientos de sus datos; y simplificar las operaciones, ayudándoles a convertirse en instituciones más eficientes, resistentes y sólidas". 

¿Necesitas un experto en Cloud?