Retos para conseguir la soberanía digital de las empresas

soberanía digital
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La aceleración de los procesos de transformación digital en las empresas ha conllevado también un aumento del tránsito de los datos en la nube y con ello se han abierto varias cajas de los truenos asociadas a la soberanía digital. El alojamiento de información en centros de datos internacionales constituye un riesgo para muchas empresas porque implica depender de tecnologías que escapan a nuestro control. Actualmente, el 92% de los datos occidentales transitan y están alojados en servidores de Estados Unidos.

La soberanía digital de los datos personales es un aspecto muy asociado también a claves sobre ciberseguridad que deben imponer las empresas para mantener la privacidad e integridad de la información sensible. 

En la actualidad, dado que las amenazas y ataques cibernéticos se están incrementando, no solo en cifras sino también en complejidad, las empresas también trabajan para mejorar y proteger la seguridad de las redes e infraestructuras digitales. Y es que, la ciberseguridad se ha convertido en uno de los aspectos clave, juntamente con las soluciones en la nube, para garantizar una mayor confianza en la tecnología digital y mantener un ciberespacio seguro y protegido. Los clientes también empiezan a tomar conciencia de la necesidad de tener su información en suelo europeo y depender exclusivamente de la legislación comunitaria en materia de protección de datos, más garantista que la de otras zonas del planeta.

Por todo ello, desde compañías como NUBB insisten en la importancia de poder proteger los datos estratégicos, así como también regular la actividad del conjunto de plataformas americanas en Europa y, sobre todo, invertir más en tecnología y soluciones europeas. Y es que, según explican desde la tecnológica, la manera más sencilla de asegurar que los datos de los clientes de una compañía están cumpliendo con la legislación vigente es asegurarse de que el proveedor tenga sus datacenter en Europa aunque la titularidad de las empresas esté en otro continente. 

La Cloud Act estadounidense permite que las empesas provedores de servicios de Internet y otros medios electrónicos con sede en el país americano puedan almacenar y transmitir los datos sensibles de las empresas, por eso resulta tan importante asegurar que también tienen data center sobre suelo europeo donde domina la GDPR que impide la libre circulación de los datos. Grandes proveedores americanos, como IBM, Microsoft o HPE, y mayoristas de la misma nacionalidad ya han dado pasos en ese sentido y confirman la salvaguarda y garantía de protección de los datos de sus clientes independientemente de donde se encuentren. 

Otros proveedores de servicios, como OVH, destacan su valor como firmas de naturaleza plenamente europea y subrayan la necesidad de evangelizar entre los clientes sobre las virtudes de mantener la soberanía de los datos. Empresas del sector sanitario, farmaceútico o bancario, que manejan información personales particularmente sensibles, ya son conscientes de esa necesidad, pero aún queda un largo camino por recorrer entre las pymes y medianas empresas. Como explica Luis Alonso, CEO del partner Ada Cloud, antes las empresas desconocían por completo donde tenían alojados sus datos "era un caos, la información podía residir en centros de datos de Sudáfrica o la India y cuando había un incidente las empresas no sabían a quien recurrir". 

 

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