Mantener el aire limpio en las oficinas no es un asunto menor

La calidad del aire en las oficinas muchas veces deja que desear.
La calidad del aire en las oficinas muchas veces deja que desear.

Garantizar la salud de los empleados en espacios cerrados va más allá de la ergonomía del mobiliario, o los niveles de ruido y de luz. En el aire interior de los edificios existen contaminantes químicos, físicos o biológicos. Los factores físicos que influyen en el confort de estos espacios están relacionados principalmente con la humedad relativa y la velocidad media del aire, o la temperatura. 

Por otra parte, abundan los contaminantes químicos, como el dióxido de carbono, el monóxido de carbono o dióxido de azufre. Y también hay que prestar atención a los llamados “compuestos orgánicos volátiles” (VOC, por sus siglas en inglés), que son una combinación de gases y vapores emitidos por toxinas y productos químicos que se encuentran en objetos de uso cotidiano. 

En el ambiente interior, dichos compuestos son ampliamente utilizados en la fabricación de diversos productos, o en materiales decorativos y de construcción como pinturas, barnices, colas, maderas, alfombras, telas, ambientadores y equipos de oficina como las fotocopiadoras o las impresoras, entre otros. 

Problemas de salud asociados

En los últimos años, han salido estudios que demuestran que los COV pueden ser perjudiciales para la salud humana. Y la exposición es tan simple como la inhalación y el contacto con la piel. Un documento de la Biblioteca de Medicina de los Estados Unidos enumera los riesgos a corto plazo para la salud de la exposición a los VOC. Entre ellos están la irritación de los ojos y las vías respiratorias, dolores de cabeza, mareos, trastornos visuales y problemas de memoria. También se ha encontrado que agrava las enfermedades respiratorias existentes. Además, a largo plazo pueden producir también fatiga, pérdida de coordinación y mareos, o incluso daños en el hígado, los riñones y el sistema nervioso central, así como cáncer

Dispositivo de IAconnects para controlar el aire de las oficinas.
Dispositivo de IAconnects para controlar el aire de las oficinas.

Tecnología al rescate

Mantener una buena salud ambiental en oficinas no es un asunto menor, pues mejora la función cognitiva de los empleados y su bienestar, al tiempo que contribuye a la productividad general y al bienestar de los usuarios. Como en otras tantas facetas, también hay tecnología para ayudar a las empresas a enfrentarse a este problema. Tech Data, por ejemplo, comercializa Air Quality Monitoring (AQM) + Particulate, del fabricante británico IAconnects. Se trata de una solución que combina múltiples elementos de detección en un dispositivo para proporcionar señales de calidad del aire más detalladas. 

La plataforma de sensores ambientales de IAconnects ofrece nuevas posibilidades en la medición de la calidad del aire interior. Además, detecta la contaminación por siloxanos, que son los elementos químicos que constituyen las siliconas. La gama AQM de IAconnects calibra la humedad y la temperatura, y avisa de la presencia compuestos orgánicos volátiles (VOC), partículas (PM2.5) y CO2.

Otras tecnologías interesantes para combatir la existencia de productos tóxicos en interiores son las de Ergosense: A través de su sensor “The Doc” nos permite medir el sonido, la temperatura, la luz, la humedad, los COV y el CO2. Además de funcionar como puerta de enlace, recopila todos los datos de varios nodos de la red de malla y los envía a través de una conexión 3G a su servidor cloud de AWS. 

¿Necesitas un experto en Data & IoT?